Nuestros proyectos son como virgen, que necesita ser tallada para transformarse en un objeto real. La concreción de esos proyectos depende de la calidad de la madera, así́ como del esfuerzo, la constancia y la habilidad que pongamos en trabajarla. Hay proyectos que se han detenido o que no han avanzado de acuerdo a las expectativas, ya sea por la mala calidad de la madera, o por nuestra incapacidad para trabajarla. Si la madera es mala, no hay solución. Si la falla estuvo en nosotros, la solución está en nosotros. El futuro está allí́ para ser tallado, y si no nos proyectamos a él, nunca lo tendremos. Entonces, nuestros sueños serán imposibles.

Sólo el miedo al fracaso puede hacernos creer que no podemos alcanzar nuestras metas. Nos deja paralizados aceptando la comodidad de lo cotidiano sin poder valorar el poder y la fuerza de nuestras capacidades para crear y cambiar nuestro mañana.

Esta publicación es un proyecto que nació́ con el propósito de hacer algo distinto: un espacio donde los médicos podamos volcar y encontrar todo aquello que forma parte de nuestras inquietudes, de nuestros gustos, de nuestras pasiones, de nuestras aptitudes, y que están fuera del ámbito estrictamente científico y tecnológico de la medicina.

Las enfermedades, con sus síntomas y signos, su diagnostico, su pronostico, y sus tratamientos, contienen innumerables aspectos que escapan a lo estrictamente médico: su propia historia, su nombre, la historia de aquellos que las describieron, las vicisitudes de los pacientes que las padecieron, su aparición en la literatura, el arte, la música, el cine.

Puede ser de interés conocer la vida de los médicos que han contribuido al conocimiento médico, así́ como sus intereses extra-médicos (los ha habido poetas, músicos, políticos, deportistas, cocineros…), y la forma en la que hoy los recordamos (además de nombrar enfermedades, sus nombres están en calles, en ciudades, en hospitales). Han escrito libros, que se han convertido en clásicos.

También son de interés las inclinaciones extra-médicas de los médicos contemporáneos, es decir, de nosotros mismos. Recomendar un libro, música, un postre. Una forma de cocinar el pescado, un museo, una obra de teatro. Un viaje, un trago, una película.

Debido a su misma esencia, este proyecto debe crecer con el aporte de todos. Esto significa que “la madera” es buena. Que el esfuerzo, la constancia y la habilidad se vean acompañados por el placer de hacerlo. Este es un espacio para que podamos hacer de todos aquellas inquietudes que hasta hoy eran privadas.

Una meta no debe ser el final del camino, ya que el éxito (como la felicidad) es un proceso y no un destino.

Los invitamos a transitar juntos este camino.

 

Alfredo E. Buzzi

Editorial
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