Cecilia Grierson, para muchos una desconocida, es la referente de un grupo de mujeres, que desafiando barreras de indiferencia y rechazo lograron imponer enormes cambios en los derechos femeninos en la sociedad del siglo XIX. Fue la primera mujer que logro obtener el título de médica en una Universidad Argentina y de Latinoamérica.

Nació el 22 de noviembre de 1859, en Buenos Aires, hija de John Parish Robertson Grierson, de origen escocés, y de Jane Duffy, de origen irlandés. Ejerció la docencia primaria y secundaria en Buenos Aires.

Motivada por el deseo de luchar contra las enfermedades y el dolor que estas provocan, decidió estudiar medicina, a pesar de que hasta fines del siglo XIX la carrera de medicina estaba reservada al sexo masculino.

Siendo estudiante fundó la Primer Escuela de Enfermeras de América Latina con un plan de estudio formal, y trabajó incansablemente durante la epidemia de cólera que azotó a Buenos Aires en 1886.

Luego de superar serios obstáculos por su condición de mujer logró graduarse en el plazo normal de 6 años, el 2 de julio 1889, a los 30 años de edad.

En 1891 fue uno de los miembros fundadores de la Asociación Médica Argentina, y en 1892 fundó la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios que más tarde se incorporó a la Cruz Roja Argentina.

En 1894, se presentó en el concurso para cubrir el cargo de Profesor Sustituto de la Cátedra de Obstetricia para Parteras, pero el concurso fue declarado desierto.

En 1899 viajó a Europa para desempeñar en Londres la vicepresidencia del Congreso Internacional de Mujeres, y luego realizar durante cinco meses en París cursos de perfeccionamiento en Ginecología y Obstetricia con los profesores Samel Jean Pozzi y Marin-Théodore Tuffier, entre otros. Antes de regresar a la Argentina visitó clínicas y establecimientos hospitalarios de renombre en Viena, Berlín y Leipzig.

En 1900 fundó el Consejo Nacional de Mujeres, la Asociación Obstétrica Nacional y la Revista Obstétrica. Presidió el Congreso Argentino de Mujeres Universitarias y se destacó en la Comisión de Sordomudos del Patronato de la Infancia y en numerosos cargos y misiones que le encargaran las autoridades.

Pese a la inhibición que recaía sobre las profesionales médicas de su sexo, de alguna manera ejerció la docencia universitaria dictando cursos sobre “Gimnasia Médica y Kinesioterapia” en la Facultad de Medicina (1904 y 1905), y desempeñándose como adscripta a la Cátedra de Física Médica y de Obstetricia.

Presidió el Congreso Argentino de Mujeres Universitarias y el “Primer Congreso Feminista Internacional de la República Argentina”

En 1927 volvió a viajar a Europa, esta vez en una misión encomendada por el gobierno argentino, para estudiar las técnicas educativas de los países desarrollados, y participó en Londres del Primer Congreso Eugenésico Internacional.

Escribió varias obras, cuya temática predominante es la medicina.

Concluyó un extenso estudio del Código Civil, en el cual mostraba que en la Argentina las mujeres casadas tenían el estatus de los niños, discriminándoselas en mayor medida que a las mujeres solteras o viudas respecto de los mismos derechos civiles de los hombres adultos. En 1926, se lograron algunos cambios cuando se reforma el Código Civil con la incorporación de muchas de sus demandas acerca de la condición de la mujer en el país, como ser la “posibilidad de disponer de sus propias ganancias, formar parte de sociedades civiles o mercantiles, etc.”

Recibió incontables galardones y homenajes por su vida plagada de resultados en favor de la educación y la medicina Argentina, sin embargo nunca pudo ejercer una Cátedra en la Facultad de Medicina de la UBA.

Irónicamente, a la mujer que tuvo la audacia de ser la primera en obtener en nuestro país el título de Médica Cirujana, nunca se le ofreció la oportunidad de ser Jefa de Sala, directora de algún hospital, Médica Escolar, o Profesora de la Universidad.

Cecilia Grierson fue también pintora, escultora y gimnasta. Nunca contrajo matrimonio y no tuvo descendencia. Donó una de sus propiedades en Los Cocos para construir una escuela (Escuela N° 189, que lleva su nombre).

Falleció en el barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires el 10 de abril de 1934. Sus restos fueron inhumados en el Cementerio Británico de Buenos Aires.

En su homenaje, en 1935 se le dio su nombre a la Escuela Superior de Enfermería de la

Les recomiendo el artículo completo, escrito por la Prof. Dra. María del Carmen Binda en el Nº 2- 2015 de ALMA en español.

Alfredo E. Buzzi

Médicos en las calles de Buenos Aires
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