El 30 de enero de 1945, el transatlántico alemán Wilhelm Gustloff fue hundido por un submarino ruso en las costas del Mar Báltico, falleciendo más de 9000 personas, superando 6 a 1 a las víctimas del hundimiento del Titanic.

El MV “Wilhelm Gustloff” fue un transatlántico de línea alemán construido por orden de Adolf Hitler en el astillero Blohm & Voss, que entró en servicio en 1938 durante el periodo de la Alemania Nazi en tiempo de paz.

De diseño imponente (55 metros de altura desde la quilla, 8 cubiertas), era de diseño moderno. No tenía divisiones por clase según el poder adquisitivo sino que todas las habitaciones poseían el mismo confort. Tenía una piscina climatizada en su interior en la cubierta, confortables comedores comunes y gimnasios amplios.

El proyecto que materializó al transatlántico Wilhelm Gustloff se enmarcó bajo el programa del sindicalista Robert Ley, denominado “Fuerza por la Alegría” para la clase obrera alemana que contemplaba entre otras acciones, la recreación popular a bajo costo en tiempo de paz. El programa resultó todo un éxito y los cupos para los cruceros por el mar Báltico estaban siempre copados.

En la Segunda Guerra Mundial sirvió como buque nodriza de submarinos, buque hospital, y transporte de evacuación durante la “Operación Anibal” hacía el final de la contienda. Con el avance de las fuerzas soviéticas hacía territorio alemán por la Prusia Oriental, la situación para Alemania se torna dramática por los miles de refugiados alemanes que escapan ante las atrocidades de la guerra y el embate soviético. La Kriegsmarine lo destinó junto con otros trasatlánticos para la operación de rescate de refugiados civiles y militares alemanes provenientes de la Prusia Oriental que llegaban a Gotenhafen para ser enviados a Kiel o Hel, denominada Operación Anibal.

A las 12 horas del 30 de enero de 1945, el transatlántico Wilhelm Gustloff recibió la orden de zarpar del puerto de Danzig evacuando militares y civiles. En la piscina interior drenada se estableció un puesto de enfermería con 375 enfermeras auxiliares de la Armada que atendían a los heridos. Además se encontraban a bordo 1000 cadetes submarinistas que acababan de terminar su entrenamiento.

Oficialmente, en el Wilhelm Gustloff había 8956 personas, pero estas superaban las 10.580 personas. El hacinamiento era insoportable, muchos fugitivos estaban a la intemperie en las cubiertas superiores expuestos a la hipotermia.

A las 21:08 fue torpedeado por el submarino soviético c-13 bajo el mando de Alexander Marinesko.

Murieron 9343 personas, ya fuera por quedar atrapadas y ahogarse en el interior del navío o por hipotermia. De las 375 enfermeras de la Armada sólo se salvaron tres. Es la mayor tragedia marítima de la historia.